"Héctor"
Sinopsis
Héctor, un adolescente de 16 años, ha perdido a su madre. Su tía Tere se hace cargo del joven. De vivir en una céntrica casa con jardín se traslada a un pequeño piso en un barrio a las afueras de Madrid.
Héctor trata de comprender la nueva realidad que se muestra ante sus ojos. Una forma de vida muy distinta a la suya pero que, poco a poco, sentirá muy próxima.
Todo cambia con la llegada de Martín, el padre de Héctor. Ha viajado desde el otro lado del océano para encontrarse con su hijo. El chico sabía que su padre existía aunque nunca haya querido conocerle. Martín le persigue para explicarle la razón de tan larga ausencia y así, ganarse el corazón de su hijo además de ofrecerle una nueva vida en México.
Héctor tendrá que decidir entre su familia recién descubierta y la aventura más allá del mar. Llevado tal vez por su carácter o quizá por su sentimiento, Héctor decide.
Nota de la directora, Gracia Querejeta
"Héctor" muy cerca de estrenarse. Por fin es una historia que puede proyectarse en la pantalla, con un punto de partida y un desarrollo para cada uno de los personajes de los que se ocupa la película.
A lo largo del trabajo de guión, nunca antes -en ninguna de mis tres anteriores películas- había sentido con tanta intensidad eso que muchas veces he oído relatar: en algunas ocasiones, los personajes adquieren vida propia y no queda más remedio que escucharles si queremos que la historia llegue a buen puerto (o quizás debería decir a un puerto natural). Para mi, escribir "Héctor" junto con David Planell ha sido, ante todo, un ejercicio en el que he intentado que los protagonistas se expresasen a su propio ritmo. Y un esfuerzo para dejar a un lado el temor a que no me contasen exactamente lo que yo quería oír.
Quizás todo lo anterior tiene que ver con el hecho de que Héctor, el personaje, llegó a mi de forma imprevista, sin perseguirlo, casi como si él -un chaval de dieciséis años- me buscase: huérfano reciente de madre, en plena adolescencia, sin un padre en el que refugiarse y a cuestas con la imposición de marcharse a vivir con su tía Tere a un barrio en la afueras de la gran ciudad. Este breve punto de partida desató enseguida un montón de preguntas que tardaron tiempo en tener una respuesta: ¿qué acontecimientos o experiencias habían marcado a Héctor?; ¿de qué o cómo había muerto su madre?; ¿por qué su tía tiene que hacerse cargo del chico?; ¿cuáles eran las razones de un padre ausente?...
Presentí desde el principio que debía imponerme una forma de reto que iba a afectar a la estructura del guión y por lo tanto de la película: tratar de contar la historia siempre hacia adelante, sin vueltas atrás, sin flash-backs.
¿Y por qué esa decisión -tan común- se planteaba como un reto?. La primera razón es de orden externo a la propia historia. En mis tres anteriores películas, los flash-backs suponían zonas necesarias para componer el conjunto del relato. Necesitaba, personalmente, huir de una forma de construcción ya utilizada. La segunda razón, la que de verdad hacía de tal opción un reto, está relacionada con uno de los personajes de la historia: Sofía, madre de Héctor, ha muerto cuando se inicia el relato.
Pero, sin embargo, es uno de los ejes básicos de la narración. ¿Cómo construir, con todos sus matices, un personaje ausente de la pantalla?, ¿Cómo contar su historia a través del resto de los personajes sin que resultase tedioso?. Confieso que la tentación de recurrir el flash- back estuvo en más de una ocasión a punto de ganar la partida.
Elegimos un barrio colindante a Madrid como escenario principal de la historia. La película podría haber transcurrido en los márgenes de cualquier otra gran ciudad pero Madrid ofrece una luz muy particular que yo quería atrapar para la pantalla. He buscado una película luminosa, diáfana y limpia de imagen porque no creo en esa distinción sesgada entre luz de comedia y luz de drama.
Si el intento era narrar una historia pegada a la realidad debíamos dejar que la luz simplemente acompañase a los personajes en su recorrido, sin miedo a que un día limpio y soleado chocase con las oscuras sensaciones que a veces envuelven a los personajes. Y quería una película cálida. En definitiva "Héctor" es una historia que trata de asuntos del corazón.
A comienzos de la escritura de guión tuve un extraño pensamiento que se convirtió en una premonición: Héctor, el chaval de dieciséis años, es como un rayo luminoso que atraviesa fugazmente un territorio. No supe entonces muy bien qué significaba aquello. Pero pensé que si aparecía semejante imagen había que intentar rastrearla. La perseguimos. Y ahora puedo decir que, al menos para mi, ha terminado cobrando todo su sentido dentro de la historia.
Tan cerca de que la película se estrene y se me escape del todo, me parece que siempre recordaré "Héctor" como una suerte de milagro. En eso -y en alguna otra cosa más- conecta con Rylands. Llegó en el momento oportuno para mi como guionista y directora y han sido muchas las dificultades de distinto tipo que hemos tenido que salvar para sacarla adelante. Pero, al final del recorrido, me quedo con la grata sensación de haber aprendido un poco más. Y también, por qué no decirlo -lo mismo que hace 9 años en Oxford- me quedo con una vaga nostalgia de aquellos días en los que todo en "Héctor" estaba por hacer.
Nota del guionista, David Planell
Para mí, la escritura del guión de "Héctor" tuvo dos dificultades fundamentales.
Una, la propia forma de narrar de Gracia, su tono, su estilo si queremos, se basa en acciones mínimas con trayectos emocionales muy ocultos y por tanto, con motivaciones que pueden parecer difusas. Por eso mi obsesión era todo el rato evitar el exceso de ambivalencia y buscar acciones claras, concretas y significativas.
La segunda gran dificultad, y esto nos lo planteamos como un reto casi desde el principio, era reconstruir la historia de una mujer muerta sin usar flash backs, de forma que cuando acabara la película la conociéramos lo bastante como para comprender quién era y por qué hizo lo que hizo.
Sofía era un personaje tan personaje como todos los demás, pero sólo se nos presentaba a través del punto de vista de los otros. Cuando el personaje tiene tanto peso, cuando su muerte provoca tanto pero a la vez es una ausencia existe el riesgo de que todo se vuelva verbal y antidramático.
Estos dos desafíos supusieron el principal quebradero de cabeza del proceso de escritura del guión. Yo espero que al final consiguiéramos darle forma al material. Y nos salimos con la nuestra. La película habla por sí sola.
Ficha
Ficha Técnica
Título original: "Héctor"
País y año: España, 2004
Dirección: Gracia Querejeta
Guión: Gracia Querejeta y David Planell
Producción: Elías Querejeta
Música: Ángel Illarramendi
Fotografía: Ángel Iguacel
Montaje: Nacho Ruiz-Capillas
Dirección artística: Llorenç Miquel
Vestuario: Maiki Marín
Duración: 107 minutos
Ficha Artística
Tere: Adriana Ozores
Héctor: Nilo Mur
Martín: Damián Alcázar
Juan: Joaquín Climent
Gorilo: Unax Ugalde
Fanny: Nuria Gago
Tomás: Pepo Oliva
Ángel: José Luis García Pérez
Belarmino: Mariano Peña
Sofía: Elia Galera
Fecha de estreno en España: 7 de mayo de 2004
Enlaces
- Página Oficial de la Película: www.hector-pelicula.com
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Fuente: Warner Sogefilms
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