"Nubes de verano"
Sinopsis
Verano, un pueblo turístico de la Costa Brava. Ana, Daniel y su hijo Manuel son de Madrid, pero pasan las vacaciones allí desde hace cuatro años. La familia de Ana les deja durante un mes una preciosa masía cerca de la playa.
Marta trabaja en la única papelería del pueblo. Tiene un novio, Tomás, que es panadero, y un primo, Robert, propietario de una tienda de antigüedades. Los cinco se van a ver arrastrados en un juego de mentiras y verdades que va a cambiar sus vidas.
Porque ese verano no va a ser como todos los demás. El feliz y rutinario matrimonio de Ana y Daniel va a sufrir una pequeña convulsión cuando entre en escena Robert y su empeño en seducir a Ana como sea, incluso aprovechándose del supuesto enamoramiento de Marta por Daniel. Ambos primos trazan un plan para conseguir el objeto de sus deseos sin saber que han puesto en marcha un mecanismo sentimental en el que se juegan cosas más importantes que una simple aventura de verano.
Notas del director, Felipe Vega
"Nubes de verano" nace de una paradoja: es una sencilla historia que muestra lo complicados que podemos llegar a ser en nuestra vida.
Todo lo que le pasa a los personajes nos ha sucedido a nosotros alguna vez... y si no, acabará sucediéndonos. ¿Estoy hablando acaso de una maldición? No. Tampoco se trata de un acertijo. Como digo, los personajes de "Nubes de verano" son gente normal, que podemos encontrar en cualquier lugar, a cualquier hora del día.
Entonces, ¿cuál es el enigma? El enigma es la vida en sí. Una vida de la que apenas sabemos nada, aunque con frecuencia presumamos de ello. Una vida incontrolable, a pesar de que dediquemos gran parte de nuestras energías a demostrar lo contrario.
Ana, Daniel, Marta, Robert y Tomás, los protagonistas de esta historia, son personajes atrapados entre sus verdades y mentiras. Lo que sucede es que las mentiras -y las verdades- duelen, hacen daño, y a veces mucho daño. Cuando hacemos daño a otro, podemos reaccionar de dos formas: bien ignorándolo, o bien, y esto es más difícil, aceptando que hemos infligido ese daño. Nuestro espíritu de supervivencia nos conduce, en una primera instancia, a evitar afrontar tal responsabilidad. Hoy, pocas veces nos vemos obligados a enfrentarnos a esa palabra tan "pesada", que representa responsabilidad hacia aquellos que decimos querer.
A este peligroso juego se acogen los personajes de "Nubes de verano". Si a veces manifestamos no entender la vida, ¿qué podríamos decir entonces de nuestra vida sentimental?.
La película, además, plantea unas cuantas preguntas. ¿Existen los compromisos, más allá de aquellos que consideramos socialmente importantes? ¿La mentira es tan poderosa como la verdad? Si nos mentimos a nosotros mismos, ¿notaremos la diferencia? ¿Se puede hacer daño y escapar a sus consecuencias? ¿Son reales los pactos en el amor? ¿Por qué nos pretendemos fuertes, cuando es evidente nuestra patética fragilidad? Preguntas de difícil respuesta.
Ya lo había advertido al principio: ésta es una historia de aparente sencillez. Tan aparente como nosotros mismos.
En cierto modo, "Nubes de verano" es una película de misterio, un thriller sentimental, en la que el culpable, o culpables, son también las víctimas. Al espectador le toca escoger en cuál de los bandos se encuentra.
Nota del guionista, Manuel Hidalgo
Ana y Daniel inician sus vacaciones de verano en la costa catalana, en el precioso paisaje del Empordà, con el sosiego que les proporciona la más agradable de las sensaciones: se quieren.
El amor, qué duda cabe, es un bien. ¿Pero lo conocemos lo suficiente como para preservarlo?, ¿sabemos qué puede amenazarlo desde dentro y desde fuera? Saber, o creer saber, que nos queremos es muy importante, pero tan importante como eso es saber lo que queremos de nosotros mismos, del otro y de los demás.
Bastará la irrupción de Robert, que ni quiere ni sabe lo que quiere, para que Ana y Daniel sufran una profunda herida que, en la película, viene a mostrar dos cosas: la enorme vulnerabilidad del Bien y la manera banal con la que el Mal, sin necesidad de adoptar graves formas, puede lesionarlo.
Hay algo que me agradó en la escritura de Manuel Hidalgo, y fue el modo en que el guión va transitando desde la comedia suave -de tenue sonrisa con opción ocasional a risa- hasta el borde mismo del drama -o quizás del melodrama-, pasando por las movidas aguas del enredo y de lo que, Felipe Vega y yo, hemos llamado el thriller sentimental, es decir, una intriga con incógnitas en la que hay un posible crimen -la traición-, pero ante el cual es el propio espectador quien va a decidir si el crimen ha existido, todavía más quién es el asesino y quién la víctima, pues tal vez todos los implicados optan a todos los papeles.
Creo que hay un sutil viaje por algunos géneros en esta película sin género. O, mejor dicho, sin otro género distinto del que pueda deducirse de una visión realista de la cotidianidad. Una pareja que se ama, una bonita casa, un bosque, una playa, vacaciones, buen tiempo, amigos...
Sin embargo, algo está sucediendo que puede cambiar la plácida existencia de un paisaje feliz. ¿Por qué? Tal vez porque el paisaje en el que todos vivimos en realidad es un paisaje interior en el que nunca es fácil el equilibrio y la armonía entre nuestros sentimientos, nuestras certezas, nuestras reglas morales y nuestros deseos.
Ficha
Ficha Técnica
Título original: "Nubes de verano"
País y año: España, 2004
Director: Felipe Vega
Guión: Felipe Vega y Manuel Hidalgo
Productores: Gerardo Herrero y Marta Esteban
Director de fotografía: Alfonso Parra
Montador: Ángel Hernández Zoido
Directora artística: Jazz
Música: Josep Sanou
Director de producción: Josean Gómez
Sonido: Eva Valiño
Vestuario: Gloria Viguer
Peluquería: Eli Bernal
Maquillaje: Montse Boqueras
Ficha Artística
Daniel: Roberto Enríquez
Ana: Natalia Millán
Robert: David Selvas
Marta: Irene Montalà
Tomás: Roger Casamajor
Manuel: Kevin Almodóvar
Datos Técnicos
Color - 35 mm
Formato de proyección: 1:1,85
Sonido: Dolby Digital
Metraje: 2.779 m
Duración: 1 h 41 min
Fecha de estreno en España: 30 de abril de 2004
Fuente: Alta Films
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