"Simone"
Simone es el sueño de todo director. Al contrario que sus colegas, nunca envejece, nunca engorda un gramo. No se emborracha, no necesita programas de rehabilitación. No tiene agente, representante, séquito ni gurú religioso. No quiere caravanas más grandes ni aviones privados. No necesita doble para las escenas de riesgo. Ni doble de cuerpo. No pone pegas para desnudarse. La ropa es sólo una opción. Está programada para enamorarse de cualquier guión que le ofrezcan. El dinero no le interesa. Y la única energía que necesita es la que procede de un cable eléctrico.
Viktor Taransky -Al Pacino- es un director que una vez fue candidato al Oscar y que, entrado en decadencia, pierde la oportunidad de renacer de sus cenizas cuando su temperamental actriz real -Winona Ryder en una colaboración especial, en el papel de Nicola Anders- decide abandonar el rodaje de la película "Sunrise, Sunset".
Junto a la actriz, se esfuma la autoestima del director. Despedido por su ex mujer, Elaine Christian -Catherine Keener-, que también es la presidenta de su estudio, Taransky pierde cualquier esperanza de recuperar su vida anterior junto a Elaine y la hija de ambos, Lainey -Evan Rachel Wood-. Pero entonces aparece el genio informático Hank Aleno -Elias Koteas-...
Hank tiene los días contados, pero sabe que su creación quedará en buenas manos: las de Taransky. Y aunque Taransky rechaza su descabellada propuesta, el informático tiene la última palabra: le deja en herencia el programa que cambiará su vida para siempre: Simulation One. Unos golpes de teclado y ha nacido un fenómeno: Simone. De la noche a la mañana, Taranksy saborea el éxito que siempre ansió y descubre en su regazo a la estrella más adorada del mundo.
Sin embargo, el intrépido periodista Max Sayer -Pruitt Taylor Vince- se ha propuesto amargarle el triunfo. Y en su ayuda llega la nueva criatura de Taransky, que ha adquirido una vida propia.
En una inesperada evolución de los acontecimientos, la creación... o criatura... se propone demostrar a su creador el verdadero significado de la expresión "La Eternidad para Siempre". De repente, la realidad adquiere un aspecto insospechadamente atractivo.
Notas de Producción
Viktor Taransky es el alter ego del guionista, director y productor Andrew Niccol: "Es más fácil hacer creer algo a cien mil personas que a una sola". Y eso es lo que hacen Taransky y Niccol con Simone, paradigma de la estrella pluriempleada: actriz, directora, cantante, poeta, filántropa... y dueña de su propio perfume: SIMONE The Cologne.
Esta irónica parodia de Hollywood expone la idolatría de que son objeto las estrellas de cine contemporáneas, una práctica fomentada por los propios interesados y cuya existencia nadie puede negar, ni aquellos que están delante de la cámara, ni los que están detrás, ni el público admirador.
"¿Qué importa si los famosos son reales o no?", se pregunta el neozelandés Niccol, guionista nominado al Oscar por "El show de Truman" y guionista y director de "Gattaca". "De todas formas, nuestra cultura de la fama es incapaz de percibir la diferencia. Nuestra capacidad para fabricar fraudes es superior a nuestra capacidad para detectarlos".
De la reflexión sobre dicha incapacidad nació la historia de Viktor Taransky, un hombre al que Niccol describe como un director desengañado que sólo piensa en terminar una película hasta que el "Santo Grial del Software" cae en sus manos. Su regalo le permite crear ´el primer actor sintético absolutamente creíble, indeferenciable de los de carne y hueso. Por supuesto´, añade, ´tamaño invento lleva en sí la posibilidad de destruirle a uno´.
En opinión de Niccol, Al Pacino era el único actor capaz de hacer creíble esta mentira. "Al aportar un algo subversivo al papel de un hombre que es el abogado de las personas artificiales", explica Niccol. "Cuando un actor tan respetado como él dice: '¿quién necesita a los actores?', uno escucha. Si lo dijera un actor de comedia, no tendría la misma gravedad".
Para el modesto Pacino, la razón aducida por Niccol para ofrecerle el papel de Taransky fue "un halago y una lección de humildad". El actor describe a su personaje como "un hombrecillo interesante, gracioso y raro". Para él, sin embargo, el mérito del personaje corresponde a Niccol, a quien considera "un gran visionario".
Aunque Taransky es un hombre que siempre ha destacado por su honradez, el éxito le empuja a pervertir las reglas en beneficio de su mutable verdad personal. Como dice Niccol: "Para Viktor, intentar convencer al mundo de que SIMONE existe significa intentar convencerle de que él mismo existe". En opinión de Pacino, Taransky "necesita que le reconozcan por haber dedicado su vida a la consecución de algo que él considera valioso". Pero lo que al final le lleva al éxito "es su talento intuitivo como actor", expresado a través de Simone. Esto hace que el público se "identifique con ella y se sienta humanizado por la relación, que se sientan representados en este idealizado mundo del espectáculo, de la gloria y de la fama", añade.
A Catherine Keener -Elaine- le interesó el hecho de trabajar con Pacino y Niccol en una película donde Hollywood se ríe de sí mismo. "Aunque dirige un estudio, no es una gran lumbrera", explica Keener de su personaje. "Es elegante, frívola, la típica aduladora, pero de una forma simpática. Creo que sus mejores momentos son los que comparte con su hija. En opinión de Keener, Elaine mantiene con Viktor una relación torturada, pero también es una relación de largo respeto y, en el fondo, de amor. Su relación con Simone está marcada por la frustración. "Toda una presidenta de Hollywood, incapaz de controlar a una actriz desconocida, y todo por el poder que da la fama".
En "Simone", Niccol y su equipo crearon la esencia de cierta clase de Hollywood. "Es una historia moderna filmada con un clasicismo que recuerda a la Era Dorada de Hollywood", explica Edward Lachman, director de fotografía. "Aunque la rodamos de una forma que recuerda a otros tiempos, intentamos darle un aura de intemporalidad, una cualidad que es lo mejor del cine europeo, pero trasplantado a Hollywood: un estilo en la frontera de lo comercial".
"Simone" se rodó en Los Angeles y zonas aledañas, en los decorados exteriores de los estudios Burbank de la Warner Brothers, en platós de Sunset Gower Studios y en la puerta principal de los renovados estudios de Paramount Pictures. Todo ello en representación de los ficticios Amalgamated Film Studios. "Cubrimos la verja antigua de la Paramount con una fachada y hasta los de la Paramount se sorprendieron del cambio de aspecto", explica Jan Roelfs, diseñador de producción. "Muchos exteriores se rodaron en los decorados exteriores de la Warner. Aunque lo que realmente queríamos era recrear la atmósfera del Hollywood de los bungalós, el de los años treinta. Se trataba de aprovechar las cosas bonitas del pasado, pero de forma que parecieran reales en el futuro".
Título Original: Simone
País y Año: EE.UU., 2002
Género: Comedia
Dirección: Andrew Niccol
Guión: Andrew Niccol
Producción: Jersey Films, New Line Cinema, Niccol Films
Fotografía: Edward Lachman, Derek Grover
Música: Carter Burwell
Montaje: Paul Rubell
Intérpretes: Al Pacino, Jason Schwartzman, Catherine Keener, Jay Mohr, Rebecca Romijn-Stamos, Chris Coppola
Distribuidora: Aurum
Escrito por, Tagoror - Cine
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